«Quiero ir a terapia pero no sé qué abordaje necesito»

Hay muchas formas de entender la terapia. Tú solo sabes que quieres estar mejor y que quieres ir al psicólogo. Pero luego hay mucha diferencia sentarse con un terapeuta o con otro.

Te comprendo. Hay mucho desconocimiento sobre la Psicología en general. Cómo no lo va a haber para los abordajes, corrientes o técnicas dentro de ella. Además hay muchas y cada vez más.

Y sí, puede ser que caigas en un psicólogo cuya forma de trabajar no te beneficie del todo. A veces incluso puede ser contraproducente, otras te aportará algo valioso…pero en todas las ocasiones cada vez te acercas más adonde tienes que estar.

De esto vengo a hablarte hoy. Recuerdo cuando hace no mucho colaboraba en un gabinete de psicólogas que teníamos diferentes abordajes. A priori parecía interesante porque cada una iba a poder aportar su punto de vista…pero no, la realidad es que había cierta sensación de desestructura porque la formación y manera de entender el proceso terapéutico de cada una de nosotras era muy diferente. No teníamos ni algo estructural en común. Esto se notaba mucho cuando a veces algún paciente «se les atascaba» y me lo derivaban, y cuando llegaba a mí sentía que no había pasado ni un minuto delante de un terapeuta en su vida. No porque mis compañeras fueran malas profesionales, para nada, sino porque cada una tenía su formación y cada una trabajaba en base a eso.

Desde mi punto de vista, esto hace que cambie por completo la forma de entender lo que le pasa a la persona que acude a consulta, la manera de abordarlo, el objetivo a conseguir con la terapia y… el resultado. Por ejemplo, si como terapeuta consideras que la ansiedad es un síntoma a eliminar o suprimir y tu tiempo de sesión lo dedicas a dar herramientas para identificar y eliminar la ansiedad, no va a tener nada que ver con un psicólogo que se esfuerza por entender el motivo por el que la ansiedad apareció y la función que tiene, basándose en la escucha más que en querer eliminar.

Y es que si intentamos eliminar el síntoma (en el ejemplo, la ansiedad), ¿de qué manera nuestra mente nos va a transmitir un mensaje o señal? Es como si elimino la fiebre una y otra vez cuando sale…no me voy a enterar de la infección que tengo y no pondré medidas para ello.

Al final, el síntoma (todo lo que sentimos por lo que habitualmente vamos al psicólogo, ya sea insomnio, dependencia emocional, estar siempre contando calorías, darle muchas vueltas a todo, etc.) por muy desagradable que sea, que lo es, tiene la intención de transmitirnos un mensaje valiosísimo e importante para que lo atendamos y escuchemos. Su intención verdadera es protegerte.

Además de que empeñarnos en eliminar eso que nuestro cerebro nos transmite, es abrir una lucha con nosotros mismos que, como comprenderás, no se acaba. En cambio, cuando empieza la escucha, la lucha se acaba – esta frase tan real que leí en redes, me encanta -.

En una de las formaciones que hago habitualmente, un psicólogo al que admiro mucho, comentó algo interesante que te comparto a continuación: dijo que si los médicos funcionaran igual que los psicólogos, estarían todos en la cárcel. Te lo explico: si hay tres personas que van con fiebre a urgencias y a las tres se las pone el mismo tratamiento para atajar la fiebre y se les manda para casa, daría un poco de inseguridad ese enfoque, ¿no? Cada uno puede tener fiebre por cosas diferentes: uno por un resfriado, otro por una infección de orina y otro por un cáncer. ¿A que sonaría descabellado basarse solo en ese síntoma para tratarlo? Hay que ver el origen antes de nada.

Pues eso es lo que pasa en la mayoría de las consultas de psicólogos: se atiende intentando eliminar la ansiedad o aprendiendo a convivir con ella con resignación.

No. Me niego. Vayamos a lo que hay detrás de esa señal o más allá de lo que se ve: las creencias de esa persona, su historia, sus valores, su contexto y circunstancia actual, su red de apoyo, etc.

Yo también he estado en terapias que dirían que me han hecho sentir peor, pero lo que sí que te puedo decir es que encontré el enfoque que necesitaba y ahora quiero eso mismo para ti: el enfoque informado en trauma, que tiene en cuenta tanto lo que cargamos del pasado como lo que nos ocurre ahora, entendiendo así que ese síntoma puede tener una historia antigua que contar y un trabajo esencial en nosotros desde hace mucho. Cuando tienes apertura para escuchar todo eso, ahí ocurre algo maravilloso. Muy lejos, como ves, de eliminar, cortar y suprimir.

Te mereces encontrar una terapia en la que tengan en cuenta esto, donde no te quieran quitar lo que te protege y te hagan más daño, en la que quieran conocer y entender. Recuerda que no hay partes malas de ti.

Si quieres saber cómo te ayudaría a ti, puedes reservar una primera sesión gratuita aquí.

También te puede interesar

Carta de una psicóloga

Desde mi experiencia como psicóloga, escribo sobre cómo vivo el proceso terapéutico y el significado que tiene para mí acompañar...

No todo es ansiedad, pero la ansiedad puede estar en todo

La ansiedad no es el enemigo, sino la forma en que tu cuerpo te avisa de que algo no está...

«Quiero ir a terapia pero no sé qué abordaje necesito»

Hay muchas formas de entender la terapia. Tú solo sabes que quieres estar mejor y que quieres ir al psicólogo....

Con este panorama es normal que no te acerques a la psicología

A día de hoy, todavía hay personas que ocultan a sus familiares que van a terapia “porque se preocuparían demasiado”....

¿Y si en vez de pelearte con tus emociones, te sientas con ellas?

Controlar,reprimir,evitar,anestesiar, tapar o negar las emociones, solo hace que tomen más fuerza dentro de ti y se intensifiquen. Sentarte con...

Solo hablar no cura

La terapia tradicional se ha basado en la palabra, la narrativa, la interpretación… Y aunque hablar sigue siendo una herramienta...